¡Alimenta tu cerebro! Al alimentarnos de manera balanceada y nutritiva tenemos el combustible necesario para que nuestro cuerpo y cerebro estén preparados para enfrentar lo que venga.

 ¡Establece tu foco! Siempre hay temas que nos son más complejos que otros, dales más tiempo a estos para poder mejorar. Entre más claridad tengas, más fácil será trazar tu ruta. Si requieres ayuda extra acércate a tus amigos, creen grupos de estudio o acude con tutores.

¡Ten un plan! ¿Cuántos días/semanas/meses requieres para prepararte? ¿Cuántos temas debes estudiar por día para cumplir tus objetivos? No olvides igualmente dejar espacios para relajarte, descansar, convivir con tu familia y ver a tus amigos.

¡El equilibrio hace la diferencia!

Acá te dejamos un planner diario para que planees la rutina de las semanas previas a tu examen:

¡Ponte a prueba! Las autoevaluaciones son mejores de lo que crees, hacer un test de prueba te permitirá medir tu progreso, reforzar tus áreas de oportunidad en las siguientes sesiones de estudio y ganar confianza en ti misma, esto te hará llegar más segura al día del examen.

Ahora que tienes todos los consejos comienza a prepararte

¡Mucho éxito!